En 1971, Ignacio Gómez-Acebo y Fernando Pombo, ambos procedentes de familias con tradición jurídica, empresarial y financiera, fundaron una firma de abogados concebida al entonces más puro estilo anglosajón para, además de ofrecer los servicios que tradicionalmente se prestaban a escala nacional, atender de modo especial a una creciente clientela internacional.
Estos clientes internacionales demandaban un servicio profesional de calidad que también les resultara cercano desde un punto de vista cultural. De ahí que, a lo largo de la historia del Despacho, se haya exigido a los letrados, además de una sólida formación jurídica obtenida en universidades españolas y extranjeras de prestigio, el manejo de diferentes lenguas habituales en el mundo de los negocios y el perfeccionamiento de su práctica en programas internacionales formando parte de bufetes líderes en jurisdicciones relevantes (Norteamérica, Japón, la Unión Europea...). La Firma tradicionalmente ha contado en su estructura con abogados norteamericanos, ingleses, alemanes, franceses y belgas. Somos conscientes del alto grado de exigencia requerido en los procesos de selección anual a los candidatos, pero nuestros objetivos como firma nos lo imponen.
Orientación al cliente:
Consideramos que un servicio prestado sin calidad es efímero. Por ello, una parte importante de nuestra organización está orientada a que todos y cada uno de nuestros letrados mantengan un elevado nivel de conocimiento jurídico. Esta disciplina de estudio y formación constantes ha propiciado que algunas de nuestras publicaciones se hayan convertido en libros de referencia en el sector y que, en determinadas áreas de práctica, se consulte habitualmente a la Firma a nivel institucional sobre propuestas de cambios legislativos.
Tenemos una preocupación constante porque nuestros servicios aporten un valor añadido claro a los intereses de nuestros clientes y, además, porque éstos así lo perciban. Comprender sus necesidades y sus negocios es un requisito imprescindible para que nuestros abogados, letrados que creen en su oficio por vocación y se comprometen con entusiasmo en los asuntos de cada cliente, presten los servicios jurídicos de una manera eficaz.
Mantenemos un cierto equilibrio entre el número de clientes nacionales e internacionales. Nuestro asesoramiento va dirigido no sólo a entidades privadas sino también a la Administración Pública y a gobiernos extranjeros.